Casi sin hacer mucho ruido y con un plan “al ahi se va” decidi hacer un viaje a la Ciudad de México, que, pese a ser tan corto y medio apurado resultó ser un viaje en donde saque muchas conclusiones positivas.
El viaje lo comencé al mediodía, contrario a lo que solia hacer cuando vivia en Guadalajara, quiza considerando que la distancia entre Morelia y México es tal que no siento tanto cargo de conciencia por estar cuatro horas en el camión, contra las 7-8 horas que suelo gastar desde Guadalajara. Por eso el que me haya ido tan temprano.
En fin, nunca habia viajado al DF de modo de que llegara a Observatorio, salvo por aquellas ocasiones en que iba de noche por ETN, y pues la verdad me gustó llegar por Observatorio, es menos feo, además el clima lluvioso de dias antes favorecio una vista maravillosa de los volcanes, algo poco comun, podia ver en un mismo punto el nevado de Toluca o eso parecia, y del otro el Popocatepetl y el Iztacihuatl. Genial manera de llegar.
De ahi me fui a Polanco, para pagar unas deudas y asi ahorrarme una ida al banco, ademas como tenia que hacerlo en un Best Buy, que se me hace mas chido que el de Guadalajara, quiza porque esta mas vacio. Comi cerca de ahi notando que no hacia tanto frio como en Morelia, de hecho me estuve medio asando estos dos dias.
Llegue a mi hotel y me encontre con mi amigo Pepe, quien trabaja ahi y me quede a platicar un rato, para luego subir a mi cuarto, tomar un baño y ver jugar a las Chivas, para luego salir a Polanco nuevamente, ahi fui a ver a un amigo llamado Luis con quien trabaje en IBM, la neta que su segunda chamba es mejor que la que tiene regularmente, toca muy perron la guitarra, considerando los covers de peso que le pusieron que fueron desde rolas pop como No One de Alicia Keys hasta canciones de Guns n Roses, AC/DC o Los Heroes del Silencio.
Al dia siguiente, me fui a desayunar a La Popular, un lugar que esta relativamente cerca del hotel y del Zocalo y que se ha vuelto mi favorito para desayunar desde hace poco, es barato, se come bien y hacen buen pan tanto bolillo como dulce. De ahi baje hasta el Teatro Metropolitan, justo a lo que iba.
EL YAMATO: DRUMS OF JAPAN
No lo niego, si hay una razon por la cual quisiera volver a Japon es para aprender a tocar tambores japoneses y ver estos espectaculos mas seguido, Yamato es una combinacion de modernidad y percusiones aderezadas con momentos de cuerdas japonesas como el koto y el shamisen y uno que otro gong….
Es un espectaculo que no es la formula de, avientense un buen de tambores, toquenlos con ritmo, impresionen a la gente y repitase la formula hasta que pasen dos horas, sino que hay momentos donde hay cierta comicidad, duelos de habilidad entre los mismos miembros y hasta interactividad con el publico, especialmente al final, donde los interpretes, completamente entregados al publico los invitaron a aplaudir de una y muchas maneras para culminar en un poderoso numero musical que hizo retumbar al Metropolitan con el fuerte ruido que 10 tambores de distintos tamaños y tonos que sonaron al unisono.
Si, mis deseos de ir a Japon solo a aprender a tocar taiko se vieron ahi, el recordar cinco años de un viaje tan padre como el que hice en el 2005 quedo completamente hecho y tan pronto como sali de ahi, me dirigi inmediatamente a Morelia, y curiosamente pude tanto de ida como de vuelta ver algunas peliculas que estuvieron interesantes, de ida una del director italiano Salvatore que quiza no llega al nivel de Cinema Paradiso pero si llega a ser muy emotiva. De vuelta, el soñado filme con Jet Li y Jackie Chan donde actuan juntos, pelean uno contra el otro y dan el poder a una cinta que pudo ser mediocre por si sola, pero que agrada con las coreografias fuera de este mundo y una historia que si ayuda a la cinta. Esa cinta se llama El Reino Prohibido, y si quieren un rato de buen kung-fu, rentenla, pero no esperen mas de esa cinta.
¿Cuando volvere a viajar?, al DF, no se, a tierras tapatias a mediados de marzo y a principios de abril, aprovechando los puentes.
Espero compartir pronto por Flickr las fotos afortunadas que tome con mi nuevo celular, pero ahora me brinco al viejo Travsam Monogatari, vamos al emotivo mes de enero.